Valencia, 12 de junio de 2025.- La Carmelita Misionera nos contó por videoconferencia cómo avanza la restauración del hospital, que atiende a una población de 68.000 personas
Queridos amigos,
Hace unos días, el Padre José Luis Sánchez, fundador de la FED, y un grupo de colaboradores voluntarios, se reunió por videoconferencia con la Hermana Nekane, Carmelita Misionera que dirige el Hospital General de Bunkeya, en la República Democrática del Congo.
Como sabéis, prácticamente desde su creación, la FED se ha implicado en la colaboración con las Hermanas Carmelitas de Bunkeya a través de varios proyectos solidarios, que han ayudado a la restauración del pabellón de pediatría del HGB. A través de esa videoconferencia, la Hermana Nekane nos informó sobre el hospital y las nuevas necesidades de la población a la que atiende, cada vez más numerosa.
Aquí tenéis un resumen de esa interesante conversación:
Bunkeya

Bunkeya es una comunidad rural situada en la provincia de Katanga, en la República Democrática del Congo. La población vive básicamente de la agricultura de subsistencia y del comercio a pequeña escala en los mercados de la zona. No hay industria ni actividad empresarial, pese a que en la región hay actividad minera, especialmente de extracción de cobre y cobalto, minerales en los que el subsuelo de la RDC es muy rico.
Se trata de un centro de población sin electricidad ni agua potable, abastecido con pozos artesanales y algunos perforados. La cobertura telefónica no llegó hasta 2009 y, en la actualidad, la comunicación sigue siendo limitada. Los niveles de escolarización son bajos, especialmente en las niñas.
En los últimos decenios, la población ha aumentado hasta los 40.000 habitantes por la alta tasa de natalidad, pero también especialmente por los flujos migratorios de desplazados, ya que Bunkeya se ha convertido en lugar de refugio para miles de personas que huyen de la inseguridad y los conflictos armados de los pueblos situados más al norte.

La ciudad más cercana está situada a 80 Km. de distancia y la siguiente en tamaño, Lubumbashi, segunda en orden de importancia en el país, a cerca de 200. Allí es donde la comunidad de Carmelitas Misioneras va con más frecuencia para adquirir provisiones y suministros.
El Hospital General de Bunkeya

Contexto sanitario
Bunkeya es una Zona de Salud Rural, de las 515 en las que se divide el territorio nacional. El Hospital de Bunkeya, regentado por las Hermanas Carmelitas Misioneras desde 1978, es el Hospital General de Referencia y sede central de la Zona de Salud, que cuenta con una población teórica de 67.468 habitantes (la población real se estima bastante superior) y siete Áreas de Salud, cada una de ellas con un Centro de Salud.
El hospital está plenamente integrado en el sistema sanitario del país, dentro del marco de colaboración promovido por el Ministerio de la Salud en 1985 y de la Convención firmada el 20 de septiembre 2007 entre el Gobierno de la República Democrática del Congo y la Iglesia Católica, relativa a la colaboración en materia sanitaria.
A través de este acuerdo con el Gobierno se reciben algunas ayudas, dado que el Estado congoleño apoya la acción sanitaria y la colaboración con las confesiones religiosas y ONGs que acepten integrarse en la política sanitaria del país. Sin embargo, pese a este apoyo, se necesitan más recursos para prestar una atención sanitaria de calidad a todas las personas que acuden al hospital.
El hospital cuenta con 90 camas, con posibilidad de ampliar a 135 en caso de necesidad. Dispone de servicios de pediatría, medicina interna, gineco-obstetricia y maternidad, laboratorio, radiología (RX y ecografía), cirugía y consultas externas; todo ello gestionado por un equipo de 4 médicos y 21 enfermeros, además de 10 personas dedicadas a tareas de limpieza y mantenimiento.
Las Carmelitas Misioneras y su trabajo en el hospital
El hospital fué fundado por una comunidad belga de Hermanas Benedictinas entre los años 40 y 70, siendo el ala de maternidad la primera en construirse, en 1943. Las monjas Benedictinas permanecieron allí hasta 1978, siendo sustituidas en su labor por las Carmelitas Misioneras. La Hermana Nekane se incorporó en 1993 y, durante un periodo, fué el único médico con que contó el hospital.
El objetivo de las Hermanas Carmelitas es ofrecer una sanidad de la mejor calidad posible en el medio rural en que se encuentran y garantizar un acceso universal a la salud, al alcance de toda la población independientemente de sus recursos económicos.
Su trabajo se realiza de acuerdo con los programas que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Ministerio de la Salud de la RDC promueven en favor del objetivo “salud para todos”.
En el hospital se cuenta con un sistema de atención primaria que presta cuidados esenciales, centrados en los aspectos curativo, preventivo y de promoción de la salud. Se atiende todo tipo de situaciones médicas, hay consultas generales y específicas, se realizan tratamientos, cirugías y un gran número de partos. También se lleva a cabo el control de las enfermedades más frecuentes en la región (paludismo, sarampión, fiebre tifoidea, cólera, meningitis, tuberculosis, sida…).
Además, al hospital acuden muchos casos graves, tras no haber sido correctamente tratados por la multitud de curanderos o pequeños centros y farmacias sin personal cualificado que han proliferado en los últimos años. De esta manera, llegan casos de paludismo cerebral, anemias graves, perforaciones intestinales por fiebre tifoidea, flemones graves por infecciones dentarias, gangrenas… A estas enfermedades, hay que añadir el aumento de casos de hipertensión arterial y diabetes por los cambios en los hábitos alimenticios introducidos en los últimos años. También han aumentado los tratamientos de traumatología, por la gran cantidad de accidentes de circulación -sobre todo de moto- que se producen.
Precisamente debido a ello, era perentoria la renovación del aparato de radiología, conseguido recientemente mediante fondos aportados por empresas mineras a través de programas de Responsabilidad Social Corporativa. Así pues, el hospital recibirá en fechas próximas un aparato de última generación, acompañado del correspondiente grupo electrógeno necesario para su funcionamiento.
Necesidades inmediatas de restauración y actualización del hospital

Pese a que la estructura funcional se ha ido renovando y actualizando, ampliando los servicios y el personal, la estructura arquitectónica ha sufrido pocos cambios; el edificio, cuyos primeros pabellones fueron construidos en 1946, ha sufrido sucesivas reconstrucciones y reparaciones. El paso del tiempo, la humedad y las termitas, que invaden todo el suelo, han provocado un deterioro importante que requiere de intervenciones continuas.
A pesar de las múltiples necesidades, y dado el elevado coste que supone la reparación completa, las Hermanas Carmelitas Misioneras identificaron hace ya tiempo como necesidades urgentes la demolición y reconstrucción del pabellón de pediatría, incluyendo la reconstrucción del sistema de evacuación del agua de lluvia que lo rodea para evitar su infiltración; la rehabilitación del edificio que alberga la consulta externa y la sala de operaciones, muy deteriorado por la humedad; y la transformación de algunas salas del hospital -que actualmente albergan entre ocho y diez enfermos- en diez habitaciones individuales para el tratamiento de pacientes con enfermedades infecciosas que requieran aislamiento, así como para pacientes en estado terminal.
Por otra parte, la instalación del nuevo aparato de RX requiere la adaptación de la Sala de Radiología para garantizar su adecuado aislamiento -de cara a la protección de pacientes y personal sanitario- así como el cumplimiento de las demás especificaciones técnicas.
A su vez, el aumento de las cirugías traumatológicas hace necesario disponer de material quirúrgico, especialmente para osteosíntesis, que permita paliar en lo posible los resultados de intervenciones traumáticas con pérdida de materia ósea.
También se necesita un aparato de bioquímica, con los correspondientes reactivos, para hacer análisis clínicos que faciliten la detección de enfermedades como la diabetes y otras.
Apoyo de la FED a las Hermanas Carmelitas del Hospital de Bunkeya
Durante los últimos años, la Fundación Embajadores para el Desarrollo ha apoyado de forma activa la reconstrucción del ala pediátrica del hospital, a través de tres acciones solidarias que han permitido llevar a cabo las obras de demolición y reconstrucción del pabellón de pediatría, así como la reconstrucción del sistema de evacuación del agua de lluvia que lo rodea para evitar su infiltración.
En esa misma línea de ayuda a los más necesitados, la FED se ha comprometido con la Hermana Nekane a lanzar varias campañas de recogida de fondos que permitan, sin prisa pero sin pausa y en la medida de sus posibilidades, colaborar en la labor que las Hermanas Carmelitas desarrollan en el hospital de Bunkeya.
