Valencia, 14 de junio de 2026.- La Cátedra de la Caridad de la UCV, dirigida por el presidente de la FED, se une a la celebración del Día Mundial Contra el Trabajo Infantil.
José Luis Sánchez García: “El trabajo infantil arrebata a millones de niños su derecho a la educación y a un futuro con esperanza”.
Valencia, a 11 de junio de 2026. La Cátedra de la Caridad Santo Tomás de Villanueva de la Universidad Católica de Valencia (UCV) se une a la celebración del Día Mundial Contra el Trabajo Infantil, que tiene lugar el 12 de junio, enfatizando que “el trabajo infantil no desaparecerá mientras persistan la pobreza, la precariedad familiar y la falta de sensibilidad por una educación integral que proteja al niño para un futuro con esperanza” en palabras de D. José Luis Sánchez García, director de la cátedra y sacerdote.
“Lo físico, lo intelectual y lo religioso deben ser elementos esenciales en la formación de un hombre completo. Privar a un niño de su educación para obligarlo a trabajar es una forma de explotación infantil que le aparta del derecho a la formación por esclavitud de trabajo forzoso”, manifiesta el Dr. Sánchez.
Según el informe conjunto publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y UNICEF en junio de 2025, cerca de 138 millones de menores se encontraban en situación de trabajo infantil durante 2024, de los cuales 54 millones realizaban trabajos peligrosos para su salud, seguridad y desarrollo. Aunque las cifras muestran una reducción respecto a años anteriores, la comunidad internacional no ha logrado alcanzar el objetivo de eliminar esta lacra antes de 2025. La mayor incidencia se concentra en África subsahariana, especialmente en Nigeria, República Democrática del Congo, Etiopía, Níger y Chad, así como en países de Asia Meridional como India, Pakistán y Bangladés, sin olvidar focos en el Sudeste Asiático y América Latina.
En el marco de esta preocupación social, el Dr. Sánchez destaca que “el trabajo infantil sigue siendo una de las formas más graves de vulneración de los derechos fundamentales de la infancia”. Pone en riesgo la salud de los niños, su bienestar, y les arrebata el derecho a la educación. Combatir el trabajo infantil es una cuestión de justicia, unida a políticas que erradiquen la pobreza y garanticen protección social, trabajo digno para las familias y oportunidades reales para el desarrollo integral de la persona.
El Papa León XIV subraya la necesidad de que la sociedad respete la dignidad humana de los más vulnerables. La Iglesia urge a actuar contra toda explotación, especialmente donde se concentra la vulnerabilidad. Como recuerda Magnifica Humanitas, los instrumentos tradicionales de representación y protección de los trabajadores como las asociaciones, los sindicatos y las organizaciones de bienestar han contribuido a mejorar la legislación laboral y las condiciones de trabajo. Sin embargo, hoy ya no bastan por sí solos para afrontar las transformaciones provocadas por la inteligencia artificial, la nueva organización de los mercados y una competitividad que descuida la sostenibilidad social.
En su discurso ante las Cortes Generales de España, el 8 de junio de 2026, el Santo Padre recordó que “nuestro discernimiento debe centrarse en qué lugar ocupa la persona humana en nuestras decisiones, y cómo se plantean hoy, de manera nueva, la dignidad del trabajo, la solidaridad, la política social y el bien común”.
El director de la Cátedra, inspirado en las palabras del Papa León XIV sobre la necesidad de escuchar a los niños y convertir los compromisos en acciones concretas, ha destacado que hay que elaborar medidas eficaces para afrontar las necesidades de los niños. «Los gobiernos e instituciones sociales deben promover una mayor sensibilización, reforzar la protección de la infancia frente a trabajos que no les corresponde y preservar su dignidad en esta etapa de su vida para no lesionar gravemente su formación integral”, afirma.
La Cátedra de la Caridad «Santo Tomás de Villanueva» de la Universidad Católica de Valencia (UCV) desarrolla una labor de investigación permanente a través de la línea Pobreza y Hambre, que reúne a más de 50 investigadores y colaboradores, y cuya labor científica, de carácter multidisciplinar, tiene como eje estructural la denuncia de la pobreza, el hambre y la destrucción de alimentos, así como la propuesta de soluciones sostenibles que puedan contribuir a la erradicación de estas carencias. Además, la Cátedra de la Caridad incluye la reflexión y concienciación sobre todos aquellos temas sociales que necesitan análisis, investigación y propuestas de solución.
